Visa a ee.uu.: nuevo depósito obligatorio para viajeros de 12 países a partir de abril de 2026
A partir de abril de 2026, viajeros de doce naciones adicionales podrían enfrentar un depósito financiero sustancial al solicitar visas temporales para Estados Unidos. La medida, anunciada el 18 de marzo, busca endurecer el control migratorio y podría afectar a miles de personas.

Nuevas restricciones para obtener visas b-1/b-2
La implementación de esta regla exige que solicitantes de países como Camboya, Etiopía, Georgia y Nicaragua, entre otros, cumplan con requisitos de financiamiento más estrictos para obtener una visa B-1/B-2, destinada a Viajes por motivos médicos, turísticos o de negocios breves. El programa, conocido como Visa Bond, exige la presentación de un aval reembolsable, que oscila entre $5,000 y $15,000, según el perfil del solicitante.
Esta nueva exigencia se suma a las ya existentes para 38 países, resultado de acciones reforzadas por la administración Trump a finales de 2025, destinadas a reducir estancias prolongadas y entradas indocumentadas. Los fondos se depositan en una cuenta gubernamental estadounidense o mediante un cheque certificado, y se devuelven en caso de rechazo de la visa o si el solicitante cumple con su estancia permitida. El proceso de reembolso puede tardar hasta seis semanas.
Los primeros datos sugieren que la medida ha sido efectiva. Alrededor del 97% de los solicitantes que pagaron el depósito cumplieron con sus fechas de salida, un resultado que las autoridades atribuyen al efecto del elemento económico. La iniciativa, que comenzó a implementarse en naciones con historial de sobreestancias, se basa en datos del Departamento de Seguridad Nacional para identificar aquellos países con mayor riesgo de incumplimiento. Sin embargo, la medida genera controversia entre expertos legales y organizaciones empresariales que señalan que podría afectar desproporcionadamente a personas de países con menor poder adquisitivo.
Un problema potencial reside en los plazos de reembolso, que podrían dificultar la realización de Viajes de negocios urgentes. Aunque se consideran excepciones para aquellos que demuestren una sólida intención de regresar a su país de origen –con itinerarios confirmados, vuelos reservados y pruebas de lazos laborales o familiares–, la complejidad del proceso podría generar demoras y costos adicionales. El Departamento de Estado recomienda a los solicitantes revisar la página travel.state.gov para obtener información actualizada y asegurarse de presentar una solicitud completa y precisa.
La política, en su segundo año de implementación, se ajusta según los patrones migratorios, lo que significa que la inclusión o exclusión de un país puede cambiar sin previo aviso. Las autoridades enfatizan que esta medida busca aumentar la responsabilidad y el control de los Viajes, pero su impacto a largo plazo aún está por verse. La cifra habla por sí sola: los retrasos son consecuencia de solicitudes incompletas, por lo que la preparación es la clave.
El sistema de avales, diseñado para disuadir las sobreestancias, podría ralentizar la actividad comercial y el intercambio cultural si no se gestiona con sensibilidad. La reciente implementación de esta medida pone de manifiesto una creciente preocupación por la seguridad fronteriza, pero también plantea interrogantes sobre su impacto en la economía global. El futuro de los Viajes internacionales, y la forma en que se regulan, está en constante evolución.
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