Petra en crisis: el turismo jordanian se desmorona tras la inestabilidad regional

La ciudad excavada en la roca, joya del Reino Hachemita, enfrenta una realidad sombría. El turismo, motor vital de la economía local, se ha desplomado, revelando una vulnerabilidad inesperada ante los conflictos geopolíticos.

El eco silencioso de la rose city

El eco silencioso de la rose city

Petra, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985, ha visto cómo su flujo turístico se reduce drásticamente. En 2023, la ciudad recibió 1,17 millones de visitantes. Para 2024, esa cifra se había desplomado a 457.000. Un descenso que significa que más de seis de cada diez turistas desaparecieron en un año.

La caída continuó a principios de 2025, con un total de 260.000 visitantes, lejos de los casi 693.000 del mismo periodo de 2022. Junio de 2024 fue especialmente duro, con tan solo 16.207 llegadas extranjeras, muy por debajo de los 68.349 del año anterior. Este declive ha tenido un impacto devastador en la economía local.

Wadi Musa, la principal puerta de entrada a Petra, ha sentido el golpe con fuerza. 28 hoteles oficiales han cerrado sus puertas, eliminando casi 2.000 plazas de alojamiento. Más de la mitad de las habitaciones disponibles en la región permanecen vacías. Los pocos establecimientos abiertos operan con una ocupación media inferior a la de un día en veinte, cuando antes, seis o siete de cada diez habitaciones contaban con huéspedes.

La inestabilidad regional, más que conflictos internos en Jordania, ha sido el principal culpable. La escalada en Gaza durante el otoño de 2023 alteró la percepción del riesgo en toda la región, aunque Amman mantuvo una calma relativa. Los titulares sobre la región han generado nerviosismo, provocando que los turistas retrasen o cancelen sus Viajes. España y Grecia se benefician de esta reorientación de los destinos.

La situación se agravó en febrero de 2026 tras los ataques de EE.UU. e Israel en Irán, que llevaron a Jordania a cerrar temporalmente su espacio aéreo. Numerosas aerolíneas cancelaron vuelos y los gobiernos emitieron alertas de viaje. Esta interrupción se sumó a las pérdidas ya ocasionadas por la situación en Gaza. Aunque el conflicto no ha trascendido las fronteras jordanas, la sensación de peligro ha sido suficiente para disuadir a gran parte del turismo internacional.

Ante este panorama, el gobierno jordano ha implementado medidas para aliviar la situación. Los viajeros ahora disfrutan de tres meses de visado al llegar, en lugar de los tradicionales treinta. El proceso para obtener el visado online también se ha simplificado. Los promotores turísticos están intensificando sus esfuerzos en mercados emergentes y promocionando estancias más largas. El enfoque se está desplazando hacia experiencias más auténticas, como senderismo, contacto con la vida local y terapias en aguas salinas.

A pesar de estos esfuerzos, la recuperación será gradual. La percepción de amenaza persiste, incluso en áreas de Jordania consideradas seguras, como Petra y Wadi Rum. Las recomendaciones de seguridad siguen siendo estrictas, especialmente en las fronteras con Siria e Irak y evitando las bases estadounidenses. Las autoridades instan a los visitantes a registrarse con la policía local si planean permanecer más de dos semanas.

Pero hay un detalle: los precios han caído drásticamente. Los hostales en Wadi Musa cuestan alrededor de 20 euros la noche. Los hoteles de lujo, por su parte, han elevado sus tarifas a niveles impensables hace unos años. El futuro de Petra, la ciudad de piedra rosa, depende de la estabilización geopolítica. Su silencio actual es un reflejo de la ausencia de viajeros, un recordatorio tangible de la fragilidad del turismo en tiempos de incertidumbre. La ciudad aguarda, paciente, el regreso de los pasos que antaño resonaron entre sus muros.

La cifra habla por sí sola: la caída del turismo en Jordania es una advertencia sobre la vulnerabilidad de un sector que sustenta a miles de familias. La recuperación no será rápida, y la sombra de la inestabilidad seguirá proyectándose sobre este destino emblemático.

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