El mundial 2026: ¿un respiro para el turismo estadounidense?

La esperanza renace con el Mundial de la FIFA 2026, pero los datos de Viajes a EE.UU. muestran una tendencia preocupante. ¿Podrá el torneo revertir la caída en el número de visitantes?

El mundial de 2026, un nuevo impulso para la economía estadounidense

El mundial de 2026, un nuevo impulso para la economía estadounidense

Los organizadores del Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio, proyectan la llegada de hasta 30 millones de turistas. Se estima que 7 millones de espectadores asistirán a los partidos, lo que podría generar un impacto económico de unos 30.000 millones de dólares para Estados Unidos. Sin embargo, la realidad actual difiere de estas expectativas.

A pesar de que muchos destinos turísticos experimentaron un aumento, el turismo en Estados Unidos disminuyó un 5,4% hasta noviembre de 2025. Esta caída es particularmente notable en Canadá, donde los visitantes disminuyeron un 22% desde 2024, lo que representa una pérdida de aproximadamente cuatro millones de personas. Las políticas gubernamentales, los cambios en las regulaciones migratorias y las declaraciones públicas negativas han contribuido a esta situación.

Las pérdidas son palpables en el sector hotelero. Las habitaciones de hotel en Las Vegas, con sus 150.000 cuartos, han visto caer el número de visitantes, lo que ha provocado una reducción en los precios de las habitaciones. El sector, que emplea a más de dos millones de personas, ha perdido 6.700 millones de dólares en ingresos durante 2025, según la Asociación de Hoteles y Alojamientos de Estados Unidos. Algunos propietarios de hoteles se muestran reacios a hablar abiertamente sobre la situación por temor a posibles represalias.

El Mundial 2026 representa una oportunidad para revitalizar la imagen del país como destino turístico. La celebración de partidos en múltiples ciudades, incluyendo Nueva York/Nueva Jersey (sede de la final), Los Ángeles, Atlanta, Dallas, Houston, Miami, Filadelfia y Seattle, ampliará el alcance del evento y atraerá a un público diverso. Los turistas internacionales, con un gasto significativamente mayor que los visitantes locales, serán un motor clave para el crecimiento económico. Los aficionados al fútbol, impulsados por su lealtad a sus equipos, a menudo superan obstáculos políticos y económicos para asistir a los partidos.

Aunque la crisis en Medio Oriente genera incertidumbre en los Viajes globales, los problemas en las fronteras estadounidenses, los cambios en las políticas de visado y las tensiones políticas internas dificultan la recuperación del turismo. Analistas advierten que las proyecciones económicas podrían verse comprometidas si no se logra atraer a un número significativo de turistas de alto poder adquisitivo. La clave reside en si el atractivo del fútbol puede superar las barreras existentes.

Más allá de los beneficios económicos directos, el Mundial podría restaurar la percepción de Estados Unidos como un país acogedor y vibrante. La concentración de eventos en distintas ciudades del país garantiza un impacto más amplio que las ganancias financieras inmediatas. El evento tiene el potencial de redefinir la imagen internacional, pero la pregunta que queda es si el entusiasmo del fútbol será suficiente para compensar las dificultades persistentes.

La reciente disminución en el turismo, especialmente desde Canadá, pone en tela de juicio la capacidad de los organizadores para alcanzar sus objetivos económicos. Si el Mundial de 2026 no logra atraer a suficientes visitantes, podría convertirse en un recordatorio de los desafíos que enfrenta el sector turístico estadounidense, y la recuperación podría demorarse más de lo previsto.

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