China, la nueva disneyland para la tecnología

Shenzhen, la 'Ciudad del Futuro', se ha convertido en el destino turístico más sorprendente de china. En lugar de montañas rusas y fantasmas aterradoros, los visitantes pueden disfrutar de paseos en coches autónomos, espectáculos de robots bailando y gafas de realidad aumentada.

El capital tecnológico de shenzhen ofrece un tour impresionante

Después de que el Ministerio de Turismo empezara a solicitar a empresas de robótica, automoción y aeroespacio que abrieran sus puertas a los turistas y ofrecieran tours temáticos y demostraciones especiales, Shenzhen fue el primer destino en unirse a este movimiento.

La ciudad, en el corazón de la industria tecnológica de china, lanzó un 'tour tecnológico' que incluye un paseo en coche autónomo, una demostración de entrega por drones, bailes de robots y gafas de realidad aumentada, todos disponibles con un guía profesional para el público en general.

Muchos consideran que esta experiencia es equivalente a un parque temático de Disneyland nivel. A diferencia de las expectativas de la mayoría de los visitantes, que anticipaban una gira tradicional por fábricas, Shenzhen les ofreció un desfile tecnológico impresionante.

Mientras que estas visitas empresariales suelen estar dirigidas a inversores y están diseñadas para reuniones de negocios con fundadores (por unos €3,000 por persona, incluyendo el tour mismo), también hay interés de parte de los turistas regulares.

En los últimos años, los usuarios de las redes sociales se han fascinado con los videos de robots bailando o coches autónomos y quieren ver estas maravillas de la tecnología moderna con sus propios ojos.

Xiaomi

Xiaomi's factory: un espectáculo sold-out

La visita a la fábrica robotizada de coches de Xiaomi, ubicada cerca de Beijing, es el punto culminante del tour. Este complejo de alta tecnología, que produce un coche cada 76 segundos, se ha convertido en uno de los destinos tecnológicos más populares de china.

Los locales se alinean durante 40 minutos para ver cómo los robots doblan puertas y pintan autos, mientras que los turistas que han logrado adquirir entradas describen la experiencia como absolutamente impresionante.

'Es como ver un ballet', dijo un visitante.

Hay tantos visitantes ansiosos que la venta de entradas vacías provoca un alboroto entre los organizadores de filas, y un popular mercado negro con entradas falsificadas surgió. Además, los tours están tan solicitados que es casi imposible visitar dos fábricas en un solo viaje.