Viajes de negocios en rusia aumentan: 1.18 trillones rublos en 2025
- Un aumento significativo en la movilidad profesional
- Retail, energía y tecnología: los impulsores del sector
- Dominio nacional y expansión internacional moderada
- Costos en ascenso: vuelos y alojamiento
- Retos en la clasificación hotelera
- La digitalización acelera las reservas
- Un llamado a la consistencia en los servicios
El sector de los viajes de negocios en Rusia experimentó un auge sin precedentes en 2025, impulsando una inversión de 1.18 billones de rublos (aproximadamente 16 mil millones de dólares), según datos recientes del Instituto para la Industria del Viaje Ruso (RST).
Un aumento significativo en la movilidad profesional
Según Dmitry Gorin, Vicepresidente del RST, una de cada cuatro operaciones de viaje en todo el país se destinó a fines laborales. Esta cifra, que representa un incremento notable con respecto al año anterior, refleja una reconfiguración de las prioridades empresariales y una adaptación a las nuevas dinámicas geopolíticas.

Retail, energía y tecnología: los impulsores del sector
Los sectores del retail, el petróleo y el gas, la industria farmacéutica, el sector de distribución a gran minoristas (FMCG), la informática y las telecomunicaciones fueron los principales motores de este crecimiento. También se observó una participación importante de las empresas financieras, así como de las de minería y maquinaria, y agricultura, complementando la escena con la presencia de compañías de electrónica.

Dominio nacional y expansión internacional moderada
La gran mayoría de los viajes de negocios se realizaron dentro de las fronteras rusas (78%), consolidando la importancia de la conectividad interna. Aunque esta cifra se incrementó un 1.2%, el crecimiento en los viajes internacionales, especialmente a destinos como China, Kazajistán, Bielorrusia, Uzbekistán y Turquía, se mantuvo constante, aunque con un ritmo más lento.

Costos en ascenso: vuelos y alojamiento
Las reservas de vuelos representan más del 53% de los servicios contratados, superando al alojamiento, que aunque importante (21%), experimenta una disminución gradual en su cuota. Un billete de avión doméstico promedio asciende a unos 22,200 rublos, mientras que una noche de hotel se sitúa en torno a los 6,600 rublos, un aumento casi del 16% con respecto a 2024. En el extranjero, el vuelo promedio supera los 52,600 rublos, y el alojamiento nocturno, unos 16,800 rublos.
Retos en la clasificación hotelera
A pesar de este aumento en la demanda, el sector enfrenta desafíos persistentes en la clasificación de los establecimientos. Según una reciente colaboración entre el RST y la Asociación de Agencias de Turismo de Negocios (SAD), los métodos de evaluación interna siguen siendo inconsistentes, y los sistemas de calificación oficiales dificultan la correcta identificación del nivel de confort y servicios que ofrece cada hotel. Solo el 8,000 establecimientos cuentan con una clasificación oficial de estrella, lo que genera dudas sobre la fiabilidad de las valoraciones.
La digitalización acelera las reservas
La gran mayoría de las reservas, casi el 80%, se realizan online, con un incremento anual del 12%. Un viaje de negocios doméstico se agota en apenas una semana, mientras que las asignaciones internacionales suelen requerir un plazo ligeramente mayor, de alrededor de 39 días. En 2025, 23 millones de los 92 millones de viajes dentro de Rusia se destinaron a fines empresariales, lo que podría generar un impacto significativo en las regiones menos desarrolladas, impulsando tanto los ingresos por alojamiento como los impuestos.
Un llamado a la consistencia en los servicios
Dmitry Gorin enfatizó la necesidad de mejorar la calidad del servicio, especialmente en las regiones, donde la falta de una clasificación clara puede dificultar la elección de los viajeros de negocios. “La ausencia de una categorización precisa dificulta que los profesionales comprendan el nivel de confort, la infraestructura y los servicios que ofrecen los hoteles”, declaró Gorin. La implementación de nuevas reformas, que incluyen una autoevaluación obligatoria por parte de los propietarios y un registro nacional, busca solucionar estos problemas. Pero la verdadera clave reside en la formación del personal y en la evitación de burocracia innecesaria que pueda obstaculizar el crecimiento del sector.”