La vida en las vegas se pone difícil: un año de declive turístico

Las vegas: un año sombrío para el turismo

La ciudad de los ángeles, conocida por sus luces de neón, casinos y vibrante vida nocturna, ha experimentado un año 2025 particularmente difícil. El sector turístico, pilar fundamental de su economía, se ha visto afectado por una caída en el número de visitantes sin precedentes desde la pandemia de COVID-19. Este descenso plantea serias interrogantes sobre el futuro de una ciudad que depende en gran medida del flujo de turistas.

Caída histórica de visitantes

Caída histórica de visitantes

Según la Autoridad de Convenciones y Visitantes de Las Vegas (LVCVA), la ciudad registró una disminución del 7,5% en el número de visitantes en 2025 en comparación con el año anterior, lo que se traduce en aproximadamente 3,1 millones de visitantes menos. El total de visitantes alcanzó los 38,5 millones, la cifra más baja desde el inicio de la recuperación post-pandemia. Esta caída contrasta con el récord de 40,8 millones alcanzado en 2024, evidenciando una desaceleración significativa en el ritmo de la recuperación.

El impacto en el sector hotelero

El impacto en el sector hotelero

El descenso en el número de visitantes no solo afecta a la LVCVA, sino que tiene un impacto directo en el sector hotelero. El precio medio diario (ADR) de las habitaciones hoteleras se redujo en un 5,1%, mientras que el número de noches ocupadas disminuyó un 7,3%. Como resultado, el ingreso por habitación disponible (RevPAR) experimentó una caída del 11,8% en comparación con diciembre de 2024. Esta tendencia negativa se mantuvo a lo largo de todo el año, con una disminución del 3,3% en la ocupación y una reducción del 5% en el ADR.

El aeropuerto internacional harry reid también sufre

La crisis turística se extiende también al sector aéreo. El Aeropuerto Internacional Harry Reid registró una disminución del 6% en el número de pasajeros en 2025, aunque el total de pasajeros se mantuvo en niveles altos, casi alcanzando los 55 millones. Sin embargo, esta cifra representa una disminución con respecto al pico de 59,5 millones registrado en 2024. La caída más pronunciada se observó en el tráfico internacional, con una disminución del 10,3%.

La baja de los visitantes canadienses

Uno de los factores clave que contribuyó a esta caída fue la disminución significativa de los visitantes canadienses. Canadá ha sido históricamente el principal mercado extranjero para Las Vegas, pero en 2025, las llegadas canadienses se redujeron en un 22-25%. Esta disminución se atribuye en parte a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, incluyendo las políticas arancelarias de la administración Trump y las declaraciones sobre la posibilidad de convertir a Canadá en el 51º estado estadounidense. Esta incertidumbre ha llevado a muchos canadienses a cancelar sus viajes y optar por destinos más cercanos, como Canadá, Europa, México o el Caribe.

Respuesta y perspectivas para 2026

Ante esta situación, la ciudad de Las Vegas ha lanzado una campaña publicitaria a nivel nacional en 2025 para atraer a más visitantes. Sin embargo, muchos expertos consideran que se necesitan medidas más contundentes. Se sugiere la posibilidad de bajar los precios de las habitaciones y ofrecer promociones atractivas para incentivar a los viajeros. El director del Centro de Investigación Económica y Empresarial de la Universidad de Nevada, Andrew Woods, señala que la tendencia refleja una mayor cautela por parte de los consumidores estadounidenses, en lugar de un colapso económico total.

Un sector en busca de recuperación

A pesar de los desafíos, Las Vegas cuenta con un sector de convenciones sólido, que podría ser un factor clave para la recuperación. Sin embargo, será necesario implementar estrategias de marketing más efectivas y ofrecer incentivos económicos para atraer a los visitantes. Las aerolíneas también están ajustando sus planes, con reducciones en la capacidad de vuelos desde Estados Unidos y Canadá. El futuro de Las Vegas como destino turístico depende de su capacidad para adaptarse a las nuevas realidades económicas y políticas, y de su habilidad para ofrecer valor a sus visitantes.