Colapso en los aeropuertos estadounidenses: retrasos masivos amenazan el mundial de 2026
Los controles de seguridad se han convertido en epicentros de una crisis creciente. Los retrasos se alargan cada semana, con un impacto directo en los viajeros y un futuro incierto para el evento deportivo internacional más importante del año.

La escasez de fondos paraliza la tsa y desata el caos en los aeropuertos
El problema, según revela una investigación de Rutas con Alma, es la congelación presupuestaria en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ha dejado a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) sin los recursos necesarios para mantener horarios regulares. El resultado: esperas impredecibles que se extienden durante horas, especialmente en aeropuertos clave como Atlanta, Houston y varias terminales de Nueva York.
La situación es crítica. Ha Nguyen McNeill, actual directora temporal de la TSA, alertó al Congreso sobre retrasos sin precedentes, los más largos desde que la agencia comenzó a operar. En algunos casos, las colas de control de seguridad se extendían más allá de las zonas de revisión, llegando incluso a los halls de llegadas y a las áreas exteriores.
Este deterioro se agrava por una grave escasez de personal. Desde febrero de 2026, más de 480 agentes de la TSA han abandonado sus puestos, pero las ausencias diarias han aumentado drásticamente, pasando de un promedio cercano al 4% a picos de 11% a nivel nacional, y hasta 30-50% en los principales centros de transporte. La cifra habla por sí sola.
Para paliar la crisis, cientos de agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y personal de otras agencias han sido reasignados a 14 aeropuertos importantes, dedicándose a tareas administrativas en lugar de control de seguridad. Esta medida, aunque temporal, ha desatado tensiones políticas en el Capitolio, con críticas desde el Partido Republicano sobre la vulneración de la seguridad fronteriza.
El impacto en la industria del turismo es palpable. Agencias de viajes, coordinadores de viajes de negocios y promotores de destinos expresan su preocupación por la imagen que estos retrasos proyectan de Estados Unidos como destino. La demora en los controles de seguridad genera desconfianza y pone en riesgo la reputación del país como lugar seguro y accesible.
La proximidad del 2026 FIFA World Cup, que se celebrará conjuntamente en Estados Unidos, Canadá y México, agrava la situación. La escasez de personal podría poner en peligro la capacidad de los aeropuertos para gestionar el aumento masivo de turistas, con un potencial impacto negativo en la experiencia de los visitantes y en la Economía del país. La formación de nuevos agentes de la TSA tarda entre cuatro y seis meses, lo que significa que los nuevos reclutas no estarán disponibles antes del inicio del torneo.
Más allá de la logística, la crisis genera un profundo desgaste en el personal. Alrededor de 50.000 trabajadores de la TSA permanecen sin recibir salario durante la octava semana, recurriendo a medidas desesperadas como donar plasma o trabajar en turnos nocturnos en supermercados y servicios de entrega para llegar a fin de mes. La moral ha caído en picada, coincidiendo con un aumento del 5% en el tráfico de pasajeros en comparación con el pasado puente de primavera.
La incertidumbre persiste. Mientras se negocian soluciones presupuestarias, la posibilidad de que los retrasos se reduzcan antes de que las operaciones vuelvan a la normalidad parece remota. La situación en los aeropuertos estadounidenses es una advertencia sobre las consecuencias de la falta de inversión en infraestructuras y personal, y un presagio de los desafíos que se avecinan con la llegada de millones de viajeros al país.
La Economía estadounidense se enfrenta a un riesgo real. La confianza de los viajeros se erosiona rápidamente. La gestión de esta crisis no es solo un problema de aeropuertos, sino un reflejo de problemas más amplios en la capacidad de respuesta del gobierno ante situaciones de emergencia. La ventana para solucionar este problema se cierra con la llegada del Mundial.
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