Portugal: turismo en auge, pero con un giro inesperado
Lisboa se prepara para un 2025 récord en turismo. Las cifras confirman un sector en plena transformación, aunque el crecimiento muestra signos de moderación tras los desplomes de años anteriores.

El turismo portugués alcanza nuevas cotas, impulsado por el mercado nacional
El Instituto Nacional de Estadística revela que 32,5 millones de visitantes alojados en 2025 representan un aumento del 3% con respecto a 2024. Este dato consolida a Portugal como uno de los destinos más atractivos de Europa. La cifra habla por sí sola: el sector turístico ha generado 7.200 millones de euros en ingresos por alojamiento, un 7,2% más que el año anterior. Sin embargo, la dinámica interna del turismo es lo que realmente sorprende.
El mercado nacional demostró una vitalidad excepcional, con un incremento del 5,4% en las estancias de residentes portugueses, alcanzando los 25,1 millones de pernoctaciones. Esta tendencia compensó, en parte, la desaceleración en la llegada de turistas extranjeros, que aumentó solo un 0,8%, situándose en los 57 millones. A pesar de ello, los visitantes internacionales siguen siendo la principal fuente de ingresos, representando casi siete de cada diez pernoctaciones.
Un cambio de paradigma se observa en la distribución geográfica de los turistas. El Alentejo, las regiones del norte y la península de Setúbal han experimentado un notable aumento en la afluencia de visitantes, aliviando la presión sobre los destinos más consolidados. Este fenómeno no solo distribuye los beneficios económicos, sino que también contribuye a una mayor sostenibilidad.
El Algarve, tradicionalmente un imán para el turismo estacional, ahora atrae visitantes durante todo el año, gracias a la mejora de las infraestructuras de transporte y la oferta de nuevas actividades. Esta transformación demuestra la capacidad de Portugal para reinventar su modelo turístico, apostando por la diversificación y la mejora continua.
La evolución del sector turístico portugués no se limita a cifras; refleja una mayor conciencia sobre la sostenibilidad y una búsqueda de experiencias más auténticas. La apuesta por destinos menos conocidos y el fortalecimiento del turismo interno sugieren un futuro más equilibrado y resiliente. El sector, al fin, parece haber encontrado su camino.
El crecimiento sostenido, combinado con un enfoque renovado en la responsabilidad ambiental y el acceso a nuevas áreas, posiciona al turismo portugués para un futuro prometedor, no solo en términos económicos, sino también en la distribución de la riqueza por todo el territorio.
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